“El trabajo en comunidad, es como cuando uno coge un camino que poco a poco va avanzando…. Y estar unidos nos ayuda mucho”. ORGANIZACIÓN COMUNITARIA: Se pretende fortalecer la organización comunitaria a través del establecimiento de un espacio educativo para trabajar los ejes de Autogestión Comunitaria y Producción Agropecuaria. Pese a que la mayoría de los desplazados se han unido porque tienen necesidades similares, los procesos organizativos no son fuertes, para generar mayor organización se están gestionando algunas iniciativas que conlleven el fortalecimiento las que se están conformando y propiciar la creación de otras de carácter ambiental. Los encuentros realizados con las comunidades, se caracterizaron por la alta presencia de las mujeres en su condición de madres cabeza de familia, viudas, madres solteras y algunas jóvenes, las cuales empiezan a tener un papel protagónico dentro de la situación que el conflicto ha generado; en muchos casos desempeñando las actividades que tradicionalmente han sido desarrolladas por los hombres. Dinamizar la conformación de grupos comunitarios. Generación de espacios para multiplicar con otras comunidades de la región los procesos que se están desarrollando. - Fortalecer los lazos de unidad y confianza comunitaria.
Cabe anotar que en este aspecto el proyecto ha sido un referente para la motivación de la organización comunitaria, ya que en el desarrollo de los procesos productivos, se vincula de manera directa a todo el núcleo familiar. Los campesinos de las veredas en las que se esta interviniendo, tienen un proceso histórico a nivel organizativo, que poco a poco se va rescatando y que aporta de manera directa a la reconstrucción del tejido social de estas comunidades, así como la generación de nuevos liderazgos, donde los campesinos se convierten en actores directos en sus procesos de desarrollo comunitario.
Para la Asociación Campesina de Antioquia sigue siendo un reto la consolidación de un Movimiento Campesino en la zona, donde los intereses de los campesinos se vean representados cabalmente. En esta dinámica, el proyecto ha permitido la generación de espacios de interlocución con otros líderes representantes de otros municipios como San Vicente, Cocorná, Granada y San Luis.
Las minas inhabilitan más zonas cada vez. Colombia pasó a ocupar el segundo lugar en el mundo entre los países que tienen el mayor número de víctimas por accidentes con minas antipersona, reveló ayer la Organización de Naciones Unidas (ONU). Desde 1990 se han presentado 4.804 casos, en los cuales han muerto 1.167 personas y otras 3.637 resultaron heridas. A su vez, Antioquia es el departamento del país más afectado y la subregión del Oriente, una de las más martirizadas. Allí se encuentra San Francisco, donde se han reportado mas de 160 casos. Las víctimas no estarían recibiendo la adecuada atención para rehabilitarse social y laboralmente. |